
El Percarbonato de sodio se ha consolidado como una alternativa eficiente, segura y alineada con las nuevas regulaciones ambientales. Conocido como “oxígeno sólido”, este compuesto combina carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno, liberando ambos elementos de manera controlada al entrar en contacto con el agua.
Su principal ventaja radica en su capacidad de actuar como agente oxidante sin generar residuos peligrosos. A diferencia de los productos clorados, el Percarbonato se descompone en agua, oxígeno y carbonato de sodio, eliminando riesgos ambientales y mejorando la seguridad operativa en planta.
Este comportamiento lo convierte en un componente clave en industrias que buscan cumplir estándares ESG (Environmental, Social and Governance), especialmente en sectores como detergentes, alimentos, textiles y tratamiento de aguas. De hecho, gran parte del crecimiento del mercado está impulsado por la demanda de soluciones más limpias y seguras.
Además, su versatilidad es notable. En la industria de detergentes, ofrece alto poder quitamanchas y desinfección sin dañar superficies o fibras. En la industria alimentaria, permite sanitizar equipos sin dejar residuos químicos peligrosos, mientras que en el tratamiento de aguas ayuda a oxidar materia orgánica y eliminar olores.
Otro factor clave es su facilidad logística. Al ser un sólido estable, reduce significativamente los riesgos asociados al transporte en comparación con el peróxido de hidrógeno líquido, lo que se traduce en menores costos y mayor seguridad.
En Koprimo entendemos que la innovación en materias primas es fundamental para la competitividad industrial. El Percarbonato de Sodio no solo responde a las exigencias actuales, sino que también anticipa las necesidades de un mercado cada vez más orientado hacia la eficiencia y la sostenibilidad.






